Regalos de Reyes Magos: qué acierta de verdad, por edades

El problema del 6 de enero no suele ser encontrar regalos, sino que en febrero la mitad siga sin tocarse. Aquí está qué se usa a cada edad, qué se queda en el fondo del armario, y cómo repartir sin que la mañana se convierta en una montaña de plástico.

La regla de los tres

Muchas familias reparten en tres, como los tres Reyes. No es una norma, pero funciona: evita la avalancha y hace que cada paquete signifique algo.

1

Algo que quiera

El regalo que ha pedido en la carta. No hay que darle más vueltas: este es el que abre primero y el que recuerda. Conviene que sea exactamente lo que pidió, no una versión mejorada según el criterio del adulto.

2

Algo que necesite

Ropa, material escolar, unas zapatillas. Poco emocionante a los seis años y bastante útil en enero. Funciona mejor cuando va envuelto aparte y no sustituye al anterior.

3

Algo que dure más que las vacaciones

Un libro, una experiencia, algo que se use muchas veces. Es el que peor se vende en la mañana de Reyes y el que sigue en uso en marzo.

Por edades

3 a 5 años

Todavía no leen, pero ya aguantan una historia entera. Lo que se juega durante meses suele ser material abierto — construcciones, disfraces, cosas sin una única forma correcta de usarse. Los juguetes que hacen una sola cosa se agotan en tres tardes.

6 a 8 años

Empieza a importar hacer las cosas de verdad: una lupa que funcione, una cámara sencilla, un juego con reglas que puedan explicar a otros. Un niño que puede explicar las reglas juega con todo el mundo.

9 a 12 años

A esta edad ya tienen cosas. Lo que escasea es tiempo con alguien y algo propio de verdad. Las experiencias y lo personalizado ganan casi siempre al objeto número catorce.

Si el regalo llega desde lejos

Para quien regala desde otra ciudad o desde otro país, hay dos problemas añadidos: el envío y no saber qué hay ya en casa. Lo que se envía por correo electrónico llega a tiempo siempre, y lo personalizado es difícil de duplicar por accidente.